Diversidad CENESEX

Archive for Septiembre, 2009

Sep 29 2009

Gente confundida

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Por Medardo

Me acaban de enviar un artículo publicado en «El Caimán Barbudo, la revista cultural de la juventud cubana». Al pincipio no entendía bien adonde iba a parar porque su autor comete el «pecado» periodístico de demorar el tema central. Al final está muy bueno. No se lo pierdan.
Termino diciendo que hay teorías psicológicas que explican este tipo de ataques violentos como un ocultamiento a toda costa de la misma realidad interna. Los violentos de esta índole me parecen los más malvados. Los verdaderos heterosexuales no tienen que demostrarlo, todo el que tenga que demostrar algún rasgo de su personalidad debería revisarlo.

Kola Loca y la gente confundida
Por Adonis Sánchez Cervera

En una página para jóvenes en el oriente cubano, Foros Guantánamo, está abierto el Chat para que los cibernautas comenten sobre Kola Loka y su CD La Pandemia: Este grupo lo oigo a veces, me da tremenda risa. Ellos han formado una ideología dentro de nosotros los jóvenes que deberíamos agradecer, por estar entre los más solicitados; además sus canciones son pegajosas y traen un sentido que, aparte del humor, el contenido moral es muy grande. Jajaja, bueno, Kola Loka es un buen grupo en sentido general, ya que es otro tipo de letra que se escucha en este género…. las dos canciones que son la del babalao y no me da mi gana americana tocan temas de la actualidad pero con un matiz humorístico y un ritmo bastante pegajoso, claro, y sobre todo que tiene su timbre muy bien definido.

Nunca he sido defensor del reguetón. Entre otras razones, porque la gran mayoría de sus exponentes legitiman el machismo que todavía subyace en el alma viril de la nación, con textos fútiles y ramplones. Por ello establecí mi divorcio con el género, aunque no con su ritmo latente y movimientos pélvicos, que componen una danza provocadora, de invitación fuertemente erótica.
A propósito de sus exponentes en Latinoamérica, el periodista Julio Martínez Molina en el artículo “El reguetón y los señores feudales”, publicado por el periódico cienfueguero 5 de septiembre, diserta sobre la proyección discursivo-visual de los reguetoneros latinos y su influencia en Cuba: “Toda la aureola mística del ‘duro’ (está haciendo alusión a la figura masculina dentro del género), que no subyace sino se explicita, en textos y video clips acompañantes del género en la región, está del todo desligada de un distanciamiento crítico vislumbrador de cómo ese tipo —mitificado hasta el delirio— consigue su fortuna, por lo general a través de vías punibles (…) deberían reflexionar algunos guardaespaldas criollos del género y sus cultores a la hora de formular intempestivos ditirambos: de qué manera la proyección discursivo-visual de algunos de nuestros exponentes se parecen cada día más (…) a esos reguetoneros de Puerto Rico, Santo Domingo, Panamá, Colombia, cuya trayectoria artística y vital transcurren en contextos por fortuna aun distantes del local.”
En el año 2001, en el Tercer Frente Oriental nace un grupo que, según su director en entrevista para La calle del medio, los temas que interpretaba tenían la facilidad de pegar en el público, y de ahí su efectivo nombre de Kola Loka. “La intención es que la gente tenga un mensaje positivo y que se sienta identificada”, aseguraba Yasser Robinson a los periodistas Ailer Pérez y Yanira Martínez.
Mayormente etiquetados dentro de la fusión, a su ajiaco comercial con un sello de cubanía que parte de frases y situaciones jocosas, recurrentes en la cotidianidad local, de letras muy simples, agregaron un toque de humor, análogo, según ellos, al del teatro vernáculo. Y la pegada ha sido grande.
Kola Loka se presentó el jueves 16 de abril en el Teatro Cárdenas, promocionando su CD La Pandemia, con un concierto que iba dirigido principalmente a la juventud del territorio; la cual abarrotó el local, la taquilla y las calles aledañas a la institución para disfrutar de temas ya conocidos como ““No me da mi gana americana”y “La estafa del Babalao”. Atenas, el portal de la cultura matancera, catalogaba dicho espectáculo como todo un éxito.
La producción discográfica de Kola Loka ha sido básicamente underground —tres CD—, y su propagación se la deben a los quemadores de discos, algunas presentaciones en televisión, etc.; porque hasta ahora ninguna productora ni la misma empresa a la que pertenecen, la Benny Moré, se ha interesado en hacerles un disco. De ahí que prefieran el mercado hecho en casa, donde no hay productores censores que les cuestionen lo que ellos hacen. En cuanto a lo controvertible de sus historias, aseguraron a La calle… que “cuando creas la polémica, la gente viene y analiza tu canción. Existe el criterio de que ofendemos, pero en ningún momento la intención ha sido esa”.
Apuntando hacia las letras en el reguetón latino, el periodista Julio Martínez hizo una salvedad en su texto. “Por suerte, sea justo decirlo también, existen excepciones que emplean el género de una manera legítima, auténtica y respetuosa en Cuba, sin por ello desdeñar la gracia, la esencia jacarandosa del coterráneo y su picardía (…) Por citar un caso, los muchachos de Kola Loka , el grupo santiaguero que hace bailar hasta a los muertos con su no me da mi gana americana y padrino quítame esta sal de encima (…) Cosas como estas, e incluso varias más que a diario oímos, no tienen nada que ver con la suciedad y la falocracia explícita de otros textos”. (Las cursivas son míos -Adonis).
Quiero detenerme aquí para expresar mi desacuerdo con el periodista. Es muy reducido el espectro de canciones que él analiza para enarbolar como paradigma a un grupo que en el segundo track —lamentablemente desconozco el nombre del tema— de su mencionado CD La Pandemia, levanta una diatriba homofóbica y heterosexista, propia de un discurso de hegemonía falocéntrica, a lo cual haré alusión en este comentario.
Un asunto tan polémico en la sociedad cubana de todos los tiempos, como lo es la diversidad sexual, recibe la fuerte agresión de uno de los grupos de reguetón más sonados ahora mismo en Cuba. Sin dudas se tendrá que acudir a alguna política de ética musical no solo para debatir, desde el reguetón, los enfoques de género o raza, sino también los referentes a la orientación sexual. No se trata de retornar a un pasado gris ni apelar a grados risibles y febriles de censura, tampoco de crear arquetipos de cómo hacer la música porque el verdadero arte no está sujeto a fórmulas exactas; pero tampoco podemos exaltar productos musicales que inciten y apoyen, desde posiciones estratégicas de convocatoria popular, a la discriminación abierta y burda hacia sectores de la población tradicionalmente marginados. Si la homosexualidad es un fenómeno que no ha sido completamente aceptado, sino más bien tolerado, todavía con encono y sufrimiento, en el seno de la familia y la sociedad cubana; con propuestas como la de Kola Loca, ¿hacia qué vano derrotero irán a parar todas las campañas educativas realizadas en pos de un mejor entendimiento?.
El grupo reguetonero escoge para su “crítica social” —¿burla?— una de las subtramas de la telenovela La cara oculta de la luna, la historia de Yaser, el bisexual, y el personaje de Mario —el homosexual saturado de estereotipos en la caracterización de Armando Tomey—, que porta como destino fatal la enfermedad del SIDA, y por ello “embarca” por partida doble: a un “hombre” socialmente determinado; y además es responsable de la destrucción de una familia cubana. Nunca entendí el mensaje que llevó implícito ese producto dramático: ¿Focalizar “la nueva pandemia social” tras la intención ingenua de llevar, “al fin” el tema de la homosexualidad a la televisión, en medio de una pelea cubana contra el VIH? Pues, vean ahora una consecuencia en lo que canta Kola Loka: Bueno Mario es tarde ya, me tengo que ir. Quédate para que te tomes una taza de café y un pedacito de panetela borracha (voz de hombre afeminado). Oye sí, es Kola Loca RA, esto es para la gente confundida y la gente que se deja confundir fácilmente. Oye no dejes que este virus te coja, (…) el SIDA no tiene cara. Oye man, ya no sabes quién es quién, hombres vestidos de mujer y mujeres de hombres también. Que voy a hacer con esta confusión, si ya no sé que cosa es saya ni tampoco pantalón. Esta cuestión me tiene medio acomplejado, fui a ver al doctor a ver si estaba contagiado. El condenado me dijo así de esta manera: ten cuidado negrón porque este virus se pega (voz de hombre afeminado).
¿Cuál es la intención del grupo, hacia qué patrones de identificación pretende orientar a su público? Lo que al principio parece un mensaje contra la pandemia del SIDA —¿será fortuito el nombre del disco? —, se desnuda impúdicamente en como una declaración homofóbica explícita, llegando a límites de violencia. Pues Mario es apenas el leitmotiv del comienzo y a través de otros personajes provocan asociaciones sobre el acoso sexual, la pederastia, acentuando la carga patológica con la que tradicionalmente se asoció esta manifestación de otredad, aún cuando ya en los 90 la Organización Mundial de la Salud la eliminó de su lista de enfermedades mentales. Valoren el estribillo: Sigan vacilando el colillo, (…) se hacen los superman y se fracturan con ladrillos. Y la continuación: Un vecino mío salió a la calle a aclarar sus dudas y no le importó que la gente le viera la otra cara de la luna, entonces se sorprendió que su enfermedad era desde la cuna. Se miró al espejo y en vez de pelo tenía plumas. Y cuando se murió Vicente, eso es una cosa que no sabe la gente, cuando en el hospital lo revisaba el forense tenía dilatada la bajada fluminense. Déjame hacerte la historia mía, salgo de la casa para la escuela un buen día, se me acerca un mango con tremenda guapería. Doblé por la esquina y el tipo me perseguía. “Oye niño ven acá”. Estoy metido en un apuro, (…) le dije “estate quieto o te meto bien duro”, (…) y me decía “papi llévame a la cima, yo soy súper Mario disfrazada de gallina”, jajajaja. Oye si, Kola Loka Ra, ando acomplejao con todo ese movimiento que se ha formao…
El reconocimiento que hacen de la existencia visible en lo social del fenómeno homoerótico va acompañado de la mofa y un discurso minado de frases insultantes: Oye niña, no cojas lucha con eso, que al final ellos sufren con lo que yo gozo, pero eso sí, protégete que el SIDA no tiene cara. Usa condón. (voz de hombre afeminado).
No se engañen con el pretexto de un discurso criollo de doble sentido, sobre el chiste de un “hombre nuevo”, Kola Loka lo que apoya infaliblemente en su discurso es la homofobia, la prueba del pecado de Sodoma y Gomorra, la repetición del guión de “machos” que algunos representan en los límites del barrio a golpe de especulaciones para sobrevivir a la ley de la selva.
Para los “confundidos” por Kola Loka, ya es hora que cambien el rumbo de su retórica urbana, y sustenten sus letras en propuestas para la juventud que no impliquen críticas vulgares, agresiones verbales, ni espectaculillos de machocracia, sino que sean más respetuosas, inteligentes, profundas, y en las que todos: hombres y mujeres, negros y blancos, altos y bajitos, gordos y flacos, profesionales y obreros, intelectuales y marginales, heterosexuales y homosexuales, ni discriminen ni sean discriminados. Sírvale el sayo a todos los que componen a ritmo de reguetón.
Bueno, Kola Loka es un buen grupo, solo que a mí no me gusta mucho como canta, saludos. Cierre del Chat.

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Sep 29 2009

Con el pecho abierto (I)

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Por Yurisander Guevara

Confieso que al principio me costó un poco de trabajo adaptarme a la idea de ser gay, abiertamente digo, pues la crianza que me dio mi familia, como en la mayoría de los casos, fue de esas en la que los varones hacen esto… y punto.

Algún día escribiré sobre mi salto al mundo gay, ese que está a la vista de todos pero muchos no quieren verlo.Hoy quisiera compartir con ustedes una experiencia que me causó lástima hace unos días.

Venía caminando con mi pareja de regreso a casa, cuando nos cruzamos con una pareja heterosexual. Conozco a la muchacha de vista, en el barrio.
No se por qué, pero en la mayoría de los casos soy capaz de leerles los labios a una persona. Y pocos metros antes de cruzarme con ellos pude captar con todas sus letras como ella le dijo a él: «Mira papi, esos dos que vienen ahí, son m********». Luego, con toda la naturalidad del mundo, al pasar por mi lado, me saludó.

!Qué lastima me dio! ¿Estaría «previniendo» a su esposo para que no cayera en mis «redes»?, me pregunté.

Y no lo digo con sarcasmo, porque en realidad eso fue lo que sentí. Vivimos tiempos en los que en Cuba está de moda decir «a mi no me importa lo que cada cual hace con su vida», sin embargo, ¿cuán lejos no estamos de esa realidad? Desgraciadamente la mayoría de los heterosexuales cubanos creen que los homosexuales «viven» para tener sexo con lo primero que aparece delante, y olvidan, con muchísima frecuencia, el significado de la palabra pareja.

Aquella muchacha es el reflejo de una sociedad que indudablemente avanza en el camino de la tolerancia a empujones, y todavía no se adapta a la idea de un mundo bipolar en materia sexual. Lo más triste del caso es que esas actitudes entronizan la hipocresía entre nosotros, un valor que dentro de mi espectro de sentimientos aborreceré hasta después de muerto. Quienes me conocen quizá puedan testificar esto último en mi favor, pues, al igual que Flor de Anís, no RUEDO a los hipócritas.

Una respuesta hasta ahora

Sep 25 2009

Batallas por la tolerancia sexual

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Mariela Castro

Entrevista a Mariela Castro por la revista mexicana “Proceso
(17 de agosto de 2009)
Por: Juan Balboa

Comprendida por unos y estigmatizada por otros, Mariela Castro Espín -hija mayor del presidente Raúl Castro- está convencida de que su trabajo contra la homofobia ayudará a cambiar la mentalidad machista de la sociedad cubana y contribuirá a desarrollar un socialismo participativo y democrático en su país.

“Conocer a hombres y mujeres insatisfechos con sus cuerpos; saber de hombres atrapados en el cuerpo de una mujer, o de mujeres atrapadas en el cuerpo de un hombre, me orilló a defenderlos”, asegura en entrevista con Proceso.

A diferencia de sus hermanos -Déborah, Nitza y Alejandro-, Mariela participa activamente en la vida pública de la isla con una agenda propia: la defensa de homosexuales, lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales. Lo hace desde 2004, cuando emprendió una campaña para ayudar a padres de familia a “cancelar el guión preestablecido” del machismo, enraizado en la cultura social de su país.

Su experiencia en el tema es vasta, pues se ha desempeñado como jefa de la cátedra de Sexología y Educación de la Sexualidad de la Escuela Nacional de Salud Pública; coordinadora, profesora e integrante del Comité Académico de la Maestría de Sexualidad, y profesora del Comité Académico de la Maestría Intervención Comunitaria en los Procesos Correctores de la Vida Cotidiana.

Hija de dos de los combatientes de la Sierra Maestra, Raúl Castro y Vilma Espín (ya fallecida), asegura que la prioridad actual de Cuba es abrir espacios para la participación de los jóvenes, con el propósito de que no sean simples intérpretes de la historia de su país, sino que formen parte de los cambios en una sociedad que se inventa cada día.

Rechaza el papel de simple observadora: “Trataré de cambiar lo que no me gusta o lo que creo justo cambiar”, dice.

Hace un símil entre su trabajo a favor de la diversidad sexual en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), el cual preside, y su apuesta por el socialismo en Cuba: “Nuestro trabajo a favor de la comunidad gay, de lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales es de reconciliación. Nuestra labor es abrir espacios de participación, de educación y de confluencia”.

Y abunda: “Nosotros queremos conciliación, que podamos convivir todos tal como somos, sin lastimarnos. El Cenesex abre espacios de participación”, pues este organismo no puede hacer solo toda la tarea.

Sostiene que su trabajo para que la sociedad cubana reconozca la existencia de hombres y mujeres diferentes a la mayoría de la población concuerda con su aspiración de un socialismo participativo y democrático.

“Veo movilidad en la sociedad cubana”, responde a una pregunta acerca de lo difícil que es trabajar con un tema tabú entre los cubanos. Reconoce que ha sido criticada por familiares y amigos debido a su trabajo en pro de un sector que todavía es estigmatizado y a cuyos integrantes se les considera “enfermos”.

“Todos los temas en que me he metido siempre han sido criticados por familiares, amigos y otros profesionales. Pero cuando estás convencida de algo, te metes y te vas metiendo y vas desarrollando criterios profesionales que tienen mucha fuerza”, explica.

Sin mencionar el nombre de su padre, Raúl Castro, aclara que la “dirección del país” respeta la labor que ella realiza; de otra manera, subraya, el gobierno no sería congruente “con sus principios históricos”.
Tabúes

Durante la entrevista, Castro Espín sostiene que su trabajo no está subordinado al hecho de ser hija del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la isla.

“En el diálogo con las diferentes instituciones del Estado, del gobierno y del partido (Comunista de Cuba), hemos mostrado la historia que ha tenido la educación sexual, argumentándoles la importancia de que se establezcan políticas explícitas al respecto… Ha habido comprensión y aceptación de estos planteamientos. Lo único que nos piden es que lo hagamos cuidadosamente para no herir a las iglesias o las personas heterosexuales, quienes no comprenden todavía la necesidad de convivir con diferentes orientaciones sexuales”, argumenta.

Y precisa: “Eso nos han pedido: no lastimar a otras personas y educar para que la gente acepte (la diversidad sexual)”.

Mariela recuerda que su interés por la defensa de los derechos de las personas con diferente orientación sexual comenzó cuando conoció el trabajo en esta materia de su madre, Vilma Espín, dirigente de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). En los años setenta, Espín atendió los primeros casos de personas que deseaban cambiar de sexo.

Después, se documentó acerca de las movilizaciones de las comunidades gay en otras partes del mundo, las cuales, señala, no provocaban cambios sustanciales en las leyes de sus respectivas naciones para reconocer sus derechos. Supo de la insatisfacción que ello les ocasionaba y del dolor que les producía la marginalidad y la discriminación.

Comenta que todo ello la orilló, en 2004, a defender los derechos de los homosexuales, bisexuales, travestis y transexuales. Se convenció de que la educación sexual era una de las estrategias a seguir, así como la de hacer pública la existencia de hombres y mujeres insatisfechos con sus cuerpos.

En 2007, organizó el Día contra la Homofobia y encabezó la primera marcha gay. Enfrentó entonces su primer obstáculo: su familia y amigos. Muchos de ellos, “como la mayoría de la sociedad cubana”, interpretan las marchas gay como exhibicionistas, agresivas, incómodas e irrespetuosas. “En una sociedad heterosexista hay muchos calificativos peyorativos para las marchas gay”, comenta.

Una de sus metas, añade, es borrar de la mente de la sociedad cubana la idea de que los transexuales son personas enfermas, que necesitan un psiquiatra. “Trabajamos para crear varios espacios educativos -a través del cine, por ejemplo- con el objetivo de lograr cambios culturales y en nuestra mentalidad”, explica.

El caso JR

Después de organizar y encabezar, en 2007, la marcha gay, Mariela -junto con sus compañeros del Cenesex- logró, en junio de 2008, que el ministro de Salud Pública, José Ramón Balaguer, emitiera la resolución 126, la cual autorizó operaciones gratuitas de cambio de sexo -llamadas “de reasignación sexual”- y el establecimiento de un equipo médico especializado para atender los casos de transexualidad.

Subraya que en Cuba la asistencia médica a personas con diferentes preferencias sexuales no es nueva. Dice que en los setenta se presentaron los primeros ciudadanos que expresaron su deseo de cambiar de sexo. Solicitaron ayuda ante el Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual, instancia perteneciente a la FMC, entonces liderada por su madre, Vilma Espín.

Mariela comenta que un estudio acerca de la atención integral a transexuales en Cuba y su inclusión en las políticas sociales, reveló que la primera persona que solicitó el cambio de sexo quedó registrada sólo por sus iniciales: JR. Señala que nació en Calimete, provincia de Matanzas. Era, dice Mariela, “un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer” y su caso provocó que se creara una comisión multidisciplinaria para atender ese tipo de demandas.

“Al llegar a nuestra institución, a JR ya le habían extirpado el útero por razones que no hemos podido precisar, así como las mamas debido a las ulceraciones provocadas tras sus intentos permanentes por ocultarlas”, explica Mariela.

Fue en 1979, precisa, cuando Cuba acató los procedimientos establecidos en consensos internacionales para el cambio de genitales, y en 1988 se realizó la primera cirugía de reasignación sexual con resultados satisfactorios.
Mariela comenta que actualmente JR se encuentra “muy bien”. Sin embargo, lamenta que “la falta de un trabajo educativo profundo con la sociedad cubana haya cancelado la posibilidad de que JR continuara operándose”. Afirma que actualmente ese tipo de intervenciones quirúrgicas son “una realidad” en su país, del que, dice, se encuentra a la vanguardia en ese campo a partir de un hecho: El gobierno incluye la “reasignación sexual” como una política pública gratuita.

En menos de un año -de agosto de 2008 a mayo de 2009-, se han realizado seis operaciones de reasignación de sexo, de las 19 autorizadas por los especialistas.

Considera que es necesario realizar reformas legales que permitan atender de manera integral a las personas transexuales y cubran “la falta de regulación constitucional del derecho a la libre orientación sexual”. Esto, subraya, “limita la existencia de una tutela efectiva del derecho a la libertad individual, al libre desarrollo de la personalidad y al derecho a la salud sexual”.

Por ello, en 2007 el Cenesex presentó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) dos propuestas de reformas legales. La primera de ellas es el proyecto de Ley de Identidad de Género, que abarca todas las necesidades fundamentales que permiten el respeto a la dignidad plena de las personas transexuales. Incluye la posibilidad de realizar el cambio de identidad, aún en las circunstancias en que no se realice la cirugía de “adecuación genital”.

La segunda propuesta consiste en modificar el Código de Familia aprobado en 1975. Esta reforma prevé aspectos relacionados con la protección y el bienestar de las personas a partir de sus derechos humanos básicos y de sus responsabilidades sociales.

Castro Espín está convencida de la importancia social y el alto contenido humanista de la llamada Estrategia Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales en Cuba, programa que el Cenesex efectúa con el aval del gobierno. Sin embargo, precisa, es necesario que este programa quede plasmado en la legislación nacional y que las autoridades lo apliquen como política de Estado.

- ¿Cuál ha sido la reacción de los legisladores? -se le pregunta.

- Es diversa. Hay quienes lo han rechazado totalmente y otros lo han comprendido y aportan criterios.

Mariela apela al legado martiano, expresado varias veces por su tío, el exmandatario Fidel Castro: conquistar toda la justicia para todos.

En Cuba, la intolerancia hacia la comunidad gay fue particularmente dura poco después del triunfo de la revolución. El régimen estableció en los años sesenta las llamadas Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP). Se trataba de campamentos agrícolas en los que fueron recluidos hippies, religiosos, homosexuales y otros “desafectos a la revolución”. Un letrero a la entrada de algunos de esos campamentos daba cuenta de la filosofía de esta forma de castigo: “El trabajo los hará hombres”.

En los primeros 20 años de la revolución, muchos homosexuales fueron excluidos del magisterio, de carreras universitarias o de puestos de dirección del Partido Comunista. Todavía a mediados de los ochenta, la homosexualidad era considerada incompatible con los principios revolucionarios.

Durante los noventa, la sociedad inició una reflexión acerca de la diversidad sexual. En 1993, la película Fresa y chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, fue la primera en abordar públicamente el tema del homosexualismo y la homofobia. A partir de 2000, se inició la etapa de mayor tolerancia hacia la diversidad sexual. Ese año el grupo multidisciplinario del Cenesex inició su trabajo.

Una respuesta hasta ahora

Sep 25 2009

Declaración de la WAS contra los intentos de modificar la orientación sexual

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was

La Asociación Mundial de Salud Sexual (WAS) apoya el contenido y las conclusiones publicadas por el Grupo de Trabajo sobre Las Respuestas Apropiadas al Tratamiento de la Orientación Sexual, de la Asociación Americana de Psicología. Este informe establece de forma clara que no existen evidencias científicas suficientes ni contundentes que apoyen la hipótesis de que los intentos de modificar la orientación sexual de las personas sean efectivos y de utilidad.

La clasificación de la orientación sexual per se fue retirada hace más de treinta años como criterio diagnóstico de enfermedad mental. Los anterior ha sido reconocido por la legislación de muchos países, en los que la homosexualidad ha sido despenalizada y se protegen los derechos sexuales bajo consentimiento de las personas adultas.

Se reconoce desde hace mucho tiempo que la orientación sexual per se no es un trastorno mental. Sin embargo, la discriminación y el estrés mantenido que sufren las personas con orientación sexual diferente a la heterosexual, pueden inducir a la búsqueda de ayuda profesional. La WAS enfatiza que todos los profesionales tienen el deber de atender a sus pacientes y clientes y están obligados legalmente a hacerlo basados en la evidencia científica. Lo anterior es aplicable de igual manera a la realización de protocolos de investigación y de tratamientos experimentales, en que se cumplirá de forma estricta el Código de Ética. Se prestará atención a la relación riesgo/beneficio de cada participante.

Las mejores prácticas en educación sexual es el manera óptima de que asegurar un desarrollo sexual saludable. Ellas garantizan a las personas los conocimientos y habilidades para ejercer el derecho a disfrutar relaciones responsables y seguras. A través de una adecuada educación sexual se garantizan las actitudes positivas, los comportamientos no discriminatorios y el respeto mutuo entre las personas.

La WAS recomienda especialmente que las personas que requieren de ayuda profesional por su orientación sexual deben evitar el uso de los servicios que ofrecen el cambio de la misma.

Los profesionales que trabajan en los servicios de salud sexual deben haber sido formados como especialistas en sexología. Se les aconseja a las personas que requieran ayuda profesional, que consideren cuidadosamente la experiencia y la calificación de los profesionales que les brindan estos servicios.

Dr. Rosemary Coates
Presidenta
World Association for Sexual Health

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